
El espíritu de la Navidad
Miércoles, 14 Enero, 2009
El deseo que se desprende de este anuncio es el que la mayoría de personas siente en Navidad: la ilusión y la felicidad que transmiten estas fiestas. Pero además, también apela a la bondad y la generosidad que se supone se apodera de la gente en estas fechas.
El sujeto protagonista es la abuela de una familia. Parece la típica abuela que, cuando los padres tienen que trabajar, se encarga de cuidar a sus nietos, llevarles al colegio y jugar con ellos mientras no están sus padres.
El objeto de deseo es, aunque no aparezca en ningún momento durante el spot, a diferencia de la mayoría de anuncios, el dinero, en este caso los millones que hay en juego en el sorteo de la Once.
La acción comienza cuando la abuela comprueba que su cupón de la Once está premiado y, en vez de guardárselo ella o repartirlo después, decide dejar el boleto en casa de su hija, para que ellos puedan disfrutar de la ilusión y la felicidad de saber que han resultado ganadores.
La tensión narrativa está muy lograda en este anuncio ya que, aunque sabemos gracias a la expresión facial de la abuela, que el boleto está premiado, no sabemos cuáles son sus intenciones. En un principio para que vuelve a casa a dar la buena noticia, pero de repente cambia de dirección. Cuando llega a casa de su hija, parece que se disponga a decírselo a su hija pero, en cambio, lo que hace es cambiar su boleto por el de su hija sin decirle nada. La tensión narrativa se mantiene hasta el momento en que cambia los dos boletos, ya que el espectador no sabe que va a ocurrir.
Alba.